De esas veces en las que te encuentras niños sin mamá…

141202210453_margaret_keane_624x351_margaretkeane

Hoy llegué a la escuela de mi hijo para verlo en su faceta de charro y zapateando al son del “Jarabe Tapatío” con motivo del festival del día de las madres, pero antes de que comenzara el evento me topé con un pequeño que lloraba con mucho sentimiento, estaba parado en la puerta y aparentemente solo.

Me acerqué y le pregunté que por qué lloraba, dónde estaba su mamá, su papá o sus hermanos a lo que me respondió simplemente que no estaban mientras se acercaba a mí y se recargaba en mi pierna sollozando más fuerte.

Yo, poseedora de un corazón de pollo con certificado ISO 9 mil, chapado en oro y a prueba de festivales del día de la madre calibre “Llorarás”, abracé al chamaco y le pregunté si se quería sentar conmigo mientras llegaba o encontraba a su mamá. Él asintió y nos fuimos a las bancas de hasta adelante y en cuanto nos sentamos se me volvió a recargar mientras seguía a llore y llore. No me quedó de otra más que abrazarlo durante casi 40 minutos y le tuve que convidar de mis chocolates -que cargo para emergencias como ésta- para que se le bajara tantito la temblorina que traía.

Resultó que era de primer año (6 añitos) y aunque él no iba a participar en el festival y tampoco tenía hermanos en la escuela, su mamá decidió llevarlo de todos modos y desde las 8 de la mañana lo dejó ahí con la promesa de regresar a las 9 que comenzara el festejo.

La señora sentada a un lado mío, y a la cual obviamente le platiqué lo que pasaba, me decía: “oiga ¿y si cuando llegue la señora se enoja porque lo tiene abrazado? a lo mejor hasta piensa que se lo quiere robar”… y yo pensaba (con perdón de ustedes): ¡pinche vieja! nomás eso me falta, que me reclame la muy irresponsable, si el niño no va a participar ¿para qué carajos lo deja aquí solo? ¿qué no sabe que en los festivales las puertas SIEMPRE están abiertas? ¿Y si va a regresar, entonces por qué mejor no se espera y viene con todo y niño hasta las 9?

Al pequeño se le iba en puros estremecimientos, de ésos que dan de tanto que ha llorado uno. Tenía los ojitos hinchados y nomás se me acurrucaba. Ya me daban ganas de llevármelo a mi casa para meterle un susto a semejante mujer tan tonta, pero luego pensé en la denuncia por robo de infante más el escándalo, el desprestigio a mi persona y la cara de mis hijos y de Luis cuando les dijera: “Ya somos 8” (porque mis perros también cuentan).

Total que nos levantábamos el niño y yo, nos parábamos en la banca para tener mejor vista de todas las mujeres que estaban ahí, le preguntaba si veía a su mamá, negaba con la cabeza y a sentarnos de nuevo. El pobre comenzó a preguntarme la hora a cada rato y me decía: “a las 9 tiene que llegar mi mamá” y yo le contestaba: “entonces no te preocupes ni estés triste, ahorita llega, ya no llores mi amor”.

Pero nos dieron las 9:20 y ni la señora llegaba ni el festival comenzaba. Se desesperó y me dijo: “a lo mejor llega hasta la hora de la salida” y ahí sí ya no me gustó, así que le pregunté su nombre y el de su maestra, se lo encargué a la señora preocupona de al lado y me paré. Localicé a la maestra y claro que me dijo: “Ay señora, sí vi que la mamá de Oliver lo trajo desde las 8, yo creo que no entendió o no leyó los avisos porque les dijimos a todas que si sus niños no iban a participar obviamente tenían la opción de no venir, se me perdió de vista y luego ya nomás vi al niño solo”.

Y en ésas estábamos, yo diciéndole que estaba sentada hasta adelante con el niño por si llegaba la señora para que me pudiera ubicar, cuando con las frescas de las 9:30 llega la acusada. Afortunadamente yo ni tuve que decir nada porque la maestra la agarró del brazo y le dijo: Le voy a dar unos coscorrones señora (y yo pensaba: esos no le van a doler, mejor unos chingazos en el lomo pa que no lo vuelva a hacer) nos dejó aquí solito a Oliver y el pobre no ha parado de llorar, gracias a Dios se encontró a una mamá sustituta (afortunadamente dijo bien clarito SUSTITUTA) y ella lo cuidó todo el rato porque está asustado y no deja de llorar”.

Y yo, ya saben, muy sonriente: “Hola señora, allá adelante tengo al niño, pobrecito, me lo encontré llorando ahí en la puerta de la escuela, solito, sin saber qué hacer. Le encargo que no lo regañe, está muy chiquito para quedarse solo, seguramente sintió que usted ya no regresaba y como entraba y salía gente a lo mejor se asustó”.

Oliver la alcanzó a ver desde la banca y se arrancó hacia donde estábamos, se acercó a su mamá y si ustedes creen que la fulana se agachó, lo abrazó y le preguntó algo… pues no… nel… negativo. Nada. Ni las gracias me dio y como vi que la carencia de sentido común, amor maternal y educación era demasiada, opté por retirarme y nomás alcancé a oír cuando me iba: “¿Y por qué llorabas?”

Las hay peores que yo, definitivamente. Como de veintitantos, sin remordimiento alguno y a todas luces sin pizca de idea de que eso de ser mamá no nomás está en embarazarse y parir. Por eso insisto en que debería de ser ilegal y castigado con terapia de toques eléctricos el tener hijos antes de los 25, a ver si así dejamos de tener hijos a lo pendejo para criarlos exactamente de la misma manera.

Yo no sé si lo regañó o si en algún momento, ya solos, lo abrazó y le prometió que no lo volvería a hacer. Disto mucho de ser una madre modelo, les hago bromas a mis hijos, se me olvidaban los Gerber de Leonardo cuando salía y a veces hasta el biberón. Se me “serenaba” la ropa porque la dejaba toda la noche tendida. Se me cayeron un montón de veces de chiquitos, me hago bolas al ayudarles con las tareas de mate y muchas veces no tengo ganas de hacerles de comer. La lista es larga porque una se equivoca 9 de cada 10 con los hijos, pero para demostrar amor y preocupación no se ocupa manual ni que nadie te diga cómo hacerlo, eso te nace solito…igualito que cuando “hiciste” al chamaco para lo cual no andamos pidiendo ayuda.

Así que hoy le pongo ¡una espantosa equis! a todas esas mamás que los dejan solos en la escuela, que les dicen que no estén dando lata, que los regañan si lloran (señora, cuando los niños ya están grandecitos no lloran nomás porque sí) o que les piden hacer mandados a la calle porque a ellas les da flojera. Los tiempos ya no son los mismos, la gente ya es otra, vivimos una época de tal libertad, violencia y falta de valores, que nuestros niños están expuestos por todos lados a todo lo que se les ocurra o les pase por la mente.

Piénsele tantito, sacúdase el instinto pa que se despierte y aunque sea eso utilícelo para proteger a sus hijos, no necesita ser universitaria, ni tener los mejores modales, ni clase o posición social. Con que los quiera es suficiente, pero para quererlos hay que desearlos primero, así que si todavía no tienen hijos, les voy a decir lo que le digo a Gloria, la muchacha que viene a ayudarme en la casa -que está casada, tiene 24 años y no tiene hijos- “Gloria, ni los tengas. Tú debes tener un hijo cuando te mueras de ganas, cuando estés dispuesta a darle tu tiempo, tu energía, tu atención. Son una maravilla y cada esfuerzo tiene recompensa, pero ellos no piden venir al mundo, tú los traes, así que cuando decides hacerlo hay que recibirlos como se merecen, con ganas y mucho amor. El dinero ayuda a darles mejor calidad de vida pero aunque no seas rica, de todos modos siempre vas a estar tú para darte a ti misma, no tengas hijos nomás por tener”.

Tal vez exagero y si lo estoy haciendo ofrezco una disculpa, pero sentí muy feo verlo llorar con tanto sentimiento y ver llegar a la señora tan tarde y como si nada.

Y ya las dejo porque alguien tiene que hacer de comer…paciencia mujeres, paciencia y mucho amor.

Anuncios

Un pensamiento en “De esas veces en las que te encuentras niños sin mamá…

  1. Pues no se que motivos tendría la señora para dejar al chiquito en la escuela, pero no puede juzgarla así nomás. Tal vez trabaja y le es complicado salirse a los festivales, tal vez no tenía con quien dejar al niño porque era día laborable, tal vez fue a checar y ya no se pudo salir hasta es hora, yo que se, tal vez se moría de remordimiento pero no se lo iba a demostrar a una mama juzgona que ni conocía… Si la maestra vio que lo dejo porque no se lo llevo al salón o le dijo que se quedara con ella. No justifico a la mama, ni justifico dejar a su chiquito en un día de festival, pero no sabemos sus motivos, sus razones o como se sentía… No podemos juzgar si no sabemos, tal vez esa mama necesita una mano…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s